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1 de diciembre de 2013
4 comentarios

Mentir seduciendo puede ser bueno, pero suele ser malo

10:37
 Tengo una relación especial con la mentira. De pequeño me metieron hasta el tuétano que no había que mentir y el ejemplo dado por mi entorno fue tan recto que aún recuerdo la primera medio-verdad que le pillé a mi padre hablando con mi madre. Con el tiempo te das cuenta que no todo el mundo es así y tratas de convivir con ello, pero aún así yo sigo buscando relacionarme a nivel profesional y personal con gente con la que no tenga que estar dudando continuamente.

Anoche me acerqué a dos chicas que llevaban horas moviéndose de un lado a otro por la 2ª planta del bar de moda. Eras bajitas y monas. Una rubia y una morena cuidadosamente vestidas. Al poco de estar hablando me dijeron que llevaban una tienda de ropa de 2ª mano en Madrid, que estaban en mi ciudad en una especie de feria y que compartían piso. Que, de hecho, ellas compartían todo. No me cuadraba completamente por como se comportaban pero si es cierto que el garito tiene cierta fama de haber variedad. Probablemente era mentira. Y esta vez, por hacer una excepción, era bueno para mi. Me estaban diciendo con una mentira piadosa que yo no interesaba, por lo que era libre de marcharme cuando el hilo de conversación se acabara. ¿Me tiene que molestar la mentira en este caso? No. Y aunque después un amigo me dijo que las había visto cogidas de la mano, con lo que yo realmente me quedo es con el mensaje subyacente, con lo que me sirve a mis intereses: vete, búscate a otra.

El viernes, el día anterior, una chica maravillosa con la que he estado viéndome me alabó el ser sincero al sacar el tema y decirle que no estaba buscando una relación estable. No fue de la mejor manera ni en el mejor momento, en la cama con las caricias aún frescas. Se quedó decepcionada y se cerró en banda. Le pedí varias veces que me contara que pensaba pero no quiso. Cuando ya se estaba marchando por la puerta de mi casa le recordé que me tenía que devolver unas llaves y la cara que se le quedó me lo dijo todo: no pensaba volver a verme. Así que "muchas gracias por ser directo y sincero" pero tú abandonas mi vida sin decirme nada de nada, ¿eh? 


La diferencia entre un caso y otros es que con una tenía mucha confianza y con la otra no. Si pides sinceridad da sinceridad. Si no nos conocemos puedes mentir para ser políticamente correcto. Vale. Pero si alguien hace el esfuerzo de ir de frente a pesar de tener cosas buenas que perder, por lo menos págale con la misma moneda.




4 comentarios:

  1. Yo estaba en el garito de moda jeje!... tienes razón pero creo que la segunda chica no se tomo muy bien tanta sinceridad de golpe jejeje.

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    Respuestas
    1. Titenes razón felipe, lo hice de forma muy brusca y casi sin darme cuenta. A ver cuando repetimos! cheer

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  2. Cuando conoces a alguien, en las primeras horas no tienes nada que perder, si no eres sincero en esos momentos, ¿cuando lo vas a hacer? y está claro que la sinceridad es dura cuando escuchas algo que no quieres, pero la vida no es de color rosa.

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