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16 de diciembre de 2014
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4 años haciendo ejercicio: qué he aprendido

10:47

¡A correr!

Hace 4 años empezé a hacer la Wii Fit antes de ir a trabajar porque me dolía la espalda. Pasaron meses y 3 personas que no se conocían entre sí me avisaron de que me estaban saliendo “mollitas”: ¡había engordado! Desde entonces no me he alejado del gym más de 15 días seguidos. Estas son las ideas más claras que he aprendido:

-Los primeros 3 meses no se va a levantar mucho peso ni a correr como un loco. Eso es fácil, es lo que hace todo el mundo que lo intenta. Lo difícil es crearte una rutina con horarios (flexibles) claros y objetivos mínimos medibles que te llevan a tener que decir “no” a otras cosas. Es tener claro que tu salud está por encima de lo urgente ya que es más importante, aunque los resultados de esta decisión no se vean a corto plazo o directamente no se vean de forma tangible.

-Si llevas años descuidándote no vas a conseguir estar como quieres rápidamente. Ninguno de los “trucos” que te quieren vender es cierto y los que sí son rápidos lo son porque destrozan otra cosa. Los grandes cambios tanto psicológicos como fíquicos se producen en situaciones de estrés. Si quieres un gran cambio vas a tener que estresar tus músculos y tus horarios, vas a tener que obsesionarte un poco al principio. Si no lo haces te desanimarás y te lo dejarás.  No conseguirás estar delgado o conseguir un título universitario pensando en el corto plazo. Tampoco lo harás si no te pones objetivos intermedios.

- Para reducir tu grasa corporal y sacar abdominales no te machaques con esto último al principio. Primero pierde peso con ejercicios cardiovasculares, como correr. Pero no hay que hacerlo al tun-tun. Si eliges correr debe ser mayoritariamente a velocidad conversación (que te permite hablar con alguien) durante al menos 45 minutos, no en plan misil teledirigido. Los últimos minutos son los que realmente estás quemando reservas así que no relajes al final. También debes alterar las velocidades para que el cuerpo no se adapte al ejercicio. ¡Para conseguir cambios "que se vean" hay que estresar continuamente el cuerpo!

- Si pasas de los 30 al gimnasio se va más por salud que por lucir bonito. Gimnasio = Schwarzenegger es mentalidad de los 80. Actualízate.

- Haz tracking de tus actividades físicas con apps para el móvil. Te anima a ti mismo y te ayuda a medir lo único que puedes controlar directamente: el tiempo/esfuerzo que le dedicas.


Con Endomondo registro mis esfuerzos 

- No vas a dejar de comer esto o aquello porque sí, lo vas a hacer porque entre comerte esa tentación que tienes delante y sufrir 20 minutos corriendo para compensar, prefieres directamente no comértelo. Por otra parte, no vas a hipertrofiar sin una dieta desagradable, aunque sea de engorde. Yo personalmente no la hago porque me cuesta demasiado.

- La gente se engaña a si misma. Se cree que por pedalear un poco sin apenas resistencia o andar unos cuantos km ya está llevando una vida activa. Cuánto ejercicio es bueno depende de la edad y del tiempo que lleves entrenando. Hacer ejercicios en la piscina es bueno si ya estás jubilado y quieres no perder movilidad. Pero si eres jóven la piscina o andar sólo será bueno si tienes algún problema físico serio. No es suficiente. Para saber si estás realmente esforzándote hay un par de indicadores de brocha gorda: llegar a las duchas y oler tu propio sudor o tener agujetas al día siguiente. 

- La gran mayoría de los que vamos al gimnasio tiene molestias o lesiones. En el caso de los “machacas” suelen ser provocados por ellos mismos. En los gimnasios la gente copia unos a otros según el criterio de quién está más grande. No les hagas caso, esa gente no entiende que seguir haciendo el transnuca es perjudicial o que forzar determinados ejercicios más allá de los 90º destroza tus articulaciones. Cuando te digan amablemente que no estás haciendo bien los ejercicios que ellos llevan haciendo igual 40 años asegúrate que no tienen razón (libros, monitores, blogs… lo que te ofrezca confianza) y dile que es que tienes molestias y por eso no bajas más en el press de banca, por ejemplo.

Cada sexo tiende a hacer
lo que se le da bien
- Los que lleguen a viejos no lo serán como los que hemos conocido. Llevarán camisetas de los Ramones, no llevarán dentaduras postizas… De ti depende ser un viejo a lo Mike Jagger o Leonard Cohen (que se arrodilla en los escenarios con 80 años) o un tío que se lesiona por nada jugando una pachanga con los amigos cuando aún están empezando a salirle canas.


- El ejercicio regular es como cuando le pones un +20% a las habilidades de los personajes de tus videojuegos.  Duermes mejor, tienes más hambre, el chute de endorfinas te hace más feliz, el músculo de la voluntad se hace más fuerte, la vida social se incrementa y sobretodo, sobretodo, el estrés que somatizamos por la vida diaria encuentra un conducto de salida y no se acumula en tu cuerpo causándote dolores a largo plazo. ¿Hablamos de cómo mejora la vida sexual y o el aspecto cardiovascular hacer pilates y sus ejercicios o poner el corazón a trabajar a fondo? Mejor otro día.

- Todos tenemos tendencia a hacer lo que se nos da bien. A los hombres se les da mejor la potencia muscular y los grandes esfuerzos así que suelen centrarse en levantar mucho peso o correr largas distancias. Las mujeres destacan en coordinación y elasticidad por lo que suelen apuntarse a actividades como yoga, pilates o clases de baile que por otra parte son más sociales que las que hacemos los hombres. Mi gimnasio está casi partido en dos y los ambientes solo-hombres y solo-mujeres por los que me muevo son completamente diferentes. Sin embargo, para tener un buen equilibrio no hay que dejar de lado ninguna de las dos partes. Las mujeres piensan que por levantar un par de kilos unas cuantas repeticiones se van a quedar feas por hipertrofiar en exceso. No tienen ni idea de lo que cuesta hacer crecer un músculo y que para ellas también es importante tonificar. Los hombres creen que por correr 20 minutos después del entrenamiento van a perder lo que han ganado con tanto esfuerzo, dejando de lado las actividades cardiovasculares y de elasticidad. Ninguna actividad es solo de hombres o mujeres. Hay que sacrificar parte del tiempo dedicado a actividades que complementen nuestros objetivos principales.


-En el gimnasio hay fases. Cuando notes que estás muy aburrido de tus rutinas, y me refiero a aburrimiento y hastío de “me voy a dejar el gimnasio” debes cambiar de actividades. Lo importante es que no te lo dejes. Ahí radica el truco. Yo pasé unos meses malos en los que únicamente hacía una hora de body pump que es una mezcla entre cardio y pesas pero en las que entran sobretodo mujeres. Gracias a ello recuperé las fuerzas anímicas y volví a la normalidad sin perder la forma. Si hubiera dejado de ir me habría costado horrores volver. Pero estas “crisis” no son las únicas. Digamos que de cada 4 días 1 no te apetece hacer nada. Es así. Te ves cansado, sin energía. Estos son los días más importantes. Los que no tienes que fallar. Esos días me engaño a mi mismo. Me digo que iré al spa aunque no sea viernes (que es mi día spa J). Cuando llego me digo que ya que estoy  allí pues bueno, sólo voy a correr, que es lo que menos me cuesta hacer ya que no tengo que sufrir en máquinas y no tengo que pensar. Con estos engaños acabo haciendo un día normal sin spa ni nada. Lo único que cambia es que es cierto que no levanto el peso normal y que me suelo ir antes. Si no vas ese día que no te apetece al siguiente te apetecerá menos. Si vas, aunque rindas poco, al día siguiente tienes ganas de comerme el mundo.



Anímate y comenta tu experiencia. ¿Cómo has conseguido ir con regularidad al gimnasio? ¿Cómo lo haces para no dejártelo?



1 comentarios:

  1. Muy instructivos y divertidos tus artículos. Gracias por compartir tu sabiduría.

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