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17 de octubre de 2014
2 comentarios

¿Lo haces por los demás o por ti?

13:32
En una isla desierta, ¿también lo harías?

Es una realidad casi palpable que nos mentimos a nosotros mismos. Más cuando es otra persona la que nos hace preguntas sobre nuestras propias motivaciones y éstas no tienen respuestas políticamente correctas o muestran nuestras debilidades.

Mi fórmula “infalible” es hacerme la siguiente pregunta : ¿Si fuera a vivir el resto de mi vida en una isla desierta, seguiría haciendo esto?

Ejemplo 1: Conversación con una mujer

-¿Por qué llevas esos instrumentos de tortura llamados “tacones”? Ya eres muy atractiva, hacen daño y no los necesitas.

-No lo hago por los demás, lo hago por mi.

Te digo yo que aunque la isla entera estuviera pavimentada, a la larga dejaría de usarlos. Los tacones sirven para quitar complejo de bajita, tener piernas más bonitas y tener más status ante otras mujeres y , a veces, hombres.
Aprender algunas cosas necesitan
 mucho tiempo y mucha motivación
Ejemplo 2: Conversación con un amigo

-Sigues yendo al gimnasio porque estás soltero, lo haces para estar más atractivo y ligar más.

-Lo cierto es que no. Si viviera en una isla desierta con gimnasio ( …y spa, ¡que por pedir no quede!) seguiría yendo porque para mi el gym es salud, es envejecer óptimamente, me protege de lesiones cuando hago otros deportes (o recojo cocos J), libera endorfinas que me hacen sentir más feliz y además mejora mi estética.

Ejemplo3: Aprender un idioma

Si acabara en una isla desierta sin acceso a contenidos en ese idioma no lo estudiaría, aunque me permitiera tener el cerebro “engrasado”. Ésta última razón es importante pero no lo suficiente para hacer el esfuerzo en una situación así.

Ejemplo4: hacerse un tatuaje

Para mi este tema no es influido porque vaya a vivir en sociedad o solo. Es algo mio. Por supuesto que también se lucen y hablan de ti a los demás, pero la razón última es personal, por lo que sí me lo haría igualmente.


Nos mentimos y mentimos a los demás continuamente. Cuando te propongas un objetivo a corto pero sobre todo a largo plazo pregúntate cuáles son tus razones profundas para hacerlo. Si la razón última son los demás probablemente no llegues a alcanzarlo. Y empezar un plan ambicioso ,como por ejemplo aprender alemán, y dejártelo tras un año o dos de estudios con el gasto de horas y dinero que supone, es una putada muy gorda.

Los cambios profundos, los grandes esfuerzos son alimentados desde dentro de uno mismo.




¡Espero tu comentario tomándome algo en esta casita!



2 comentarios:

  1. Llevas mucha razon, la siguiente pregunta es porque tenemos que mentirnos a los demas y a nosotros mismos???
    Reflexionaremos sobre ello, quizas porque vamos en automatico y como decias al principio nos cuesta mostrar debilidades.....

    ResponderEliminar

 
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